La logopedia es la ciencia que se ocupa de la evaluación, diagnóstico, clasificación, reeducación y seguimiento de todas las patologías relacionadas con la comunicación.
En Psicosedna creemos que una cuidadosa evaluación y programación de los objetivos a trabajar es el secreto para una buena intervención. Con este método, abarcamos las siguientes patologías:
El lenguaje:
Retraso del lenguaje
Retraso en la aparición o en el desarrollo del lenguaje.
En todos sus niveles (forma, contenido y uso). Existe un desfase temporal con lo esperado para la edad cronológica del niño/a. Normalmente tiene un buen pronóstico y evoluciona en paralelo a la normalidad.
Retrasos del lenguaje secundarios a otras patologías
Las dificultades de estos pacientes aparecen debido a trastornos del desarrollo o síndromes más complejos.
Condiciones como el TEA, TGD, TDAH, Síndrome de Down, Síndrome X-Frágil, parálisis cerebrales, etc. pueden comportar que la comunicación no progrese adecuadamente o al mismo ritmo que otros niños de su edad.
Disfasia o TEL
Persistencia de la dificultad de desarrollo en la adquisición del lenguaje.
También conocida como Trastorno Específico del Lenguaje. Saltan las alarmas cuando la dificultad es muy acusada y no mejora con una intervención logopédica o la evolución es muy lenta.
Afasia
Pérdida de la capacidad de producir o comprender el lenguaje.
Se debe a lesiones cerebrales y hace que se dificulte leer, escribir y expresar lo que uno quiere decir.
El habla:
Retraso del habla
Retraso en el desarrollo sólo del nivel fonológico del lenguaje.
El nivel fonológico es la combinación de sonidos para formar las palabras de una lengua. Por lo tanto, el niño presenta dificultades para producir los sonidos complejos de su lengua y aparecen numerosas simplificaciones.
Dislalia
No se adquieren adecuadamente los patrones de movimiento de un sonido específico.
Se producen distorsiones, emisiones y substituciones en algunos sonidos, por lo que puede llegar a no entenderse. Por ejemplo, el niño podría decir lodo en vez de loro.
Disglosia
Dificultad para pronunciar un sonido.
En este caso se debe a una malformación orgánica del paladar, los labios, el frenillo, etc. Es común en niños con frenillo que no se pronuncie correctamente la R.
Disartria
Alteración en la articulación de las palabras.
Dificultades en la coordinación orofacial debido a lesiones en el sistema nervioso.
Disfemia
Tartamudez.
Disfluencia en la fluidez del habla que puede ir de más leve a más grave. Los pacientes manifiestan interrupciones involuntarias del habla.
Reeducación de la voz
Por disfunciones en la producción de la voz.
Pueden surgir complicaciones varias que son tratables con una correcta coordinación entre otorrinolaringología y logopedia.
Deglución atípica
Posición incorrecta de la boca al tragar.
Interposición de la lengua entre los dientes de ambas arcadas. Este hábito puede producir cambios en la morfología orofacial.